Bareyo es un municipio, y una localidad de dicho municipio, de la Comunidad Autónoma de Cantabria (España). Limita al norte con el Mar Cantábrico, al oeste con Ribamontán al Mar, al sur con Ribamontán al Monte y al este con la Arnuero y Meruelo. Está situado en la histórica comarca de Trasmiera.
El municipio de Bareyo se encuentra en el punto más septentrional de la costa cántabra, el Cabo de Ajo, situado al final de la ría de Ajo, desembocadura del río Campiazo. La costa del muncipio alterna acantilados con bellas playas, foco de atracción en verano. Ya en el interior, al sur se encuentran diversas colinas que no superan los 230 m y que forman el valle de Güemes.
Históricamente, en la Edad Moderna su territorio pertenecía a la Junta de Siete Villas, incluida está en la Merindad de Trasmiera. Dicha Junta desapareció con la llegada de los municipios constitucionales y quedó dividida en los ayuntamientos de Arnuero, Castillo (posteriormente Noja), Meruelo y Ajo (Bareyo). Esta fue tierra de constructores y arquitectos que proyectaron edificios civiles y religiosos por todo la Corona de España, dejando en sus pueblos natales legados como la iglesia románica de Santa María de Bareyo, del siglo XII, la iglesia de San Martín o el convento de San Ildefonso, así como una interesante variedad de casonas señoriales.
Como en el resto de la zona costera, la economía se basa principalmente en el sector servicios y más concretamente en el sector turístico que es un activo importante debido a la belleza de las playas y pueblos además de la oferta hostelera. El sector primario está en retroceso aunque en su momento fue la principal actividad económica de la zona.